Discípulo

En su libro La Gran Omisión, Dallas Willard no dice que la palabra discípulo ocurre 269 veces en el Nuevo Testamento, cristiano ocurre 3 veces, y la palabra cristiano fue introducido primero para designar los discípulos de Jesucristo.  El Nuevo Testamento es un libro de discípulos, por discípulos, y para discípulos.

Hacemos cuatro categorías o niveles: Explorar Crecer Avanzar Maduro Las últimas instrucciones del Señor fueron: 19. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20. enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo. Mateo 28:19-20 (NVI)

Le quiero recordar, el plan de Dios es discípulos, quiere que seamos discípulos, y que hagamos discípulos, que obedecemos toda su enseñanza. Pero Dios el Señor llamó al hombre y le dijo: —¿Dónde estás? Génesis 3:9 (NVI)

Explicar los cuatro niveles donde estén la congregación: Un Explora, y aquí un ecografía Un bebe que debe Crecer, Avanzar Maduro Hay quienes quieren citar la palabra,

“Sin mí, nada podéis hacer”; pero se olviden, “Si no hacen nada, será sin Él”.

Nuestra formación espiritual en la imagen de Cristo, no va ocurrir salvo nosotros lo hacemos y lo implementamos con disciplina.

No solamente somos salvos por la gracia, somos paralizados por la gracia también. La semana pasada en Sacramento, CA.

Yo andaba buscando un carro a comprar, estaba lloviendo, hacía frio, y andaba perdido.  Me hijo Quique me compró un GPS, chévere!

Me dice donde estoy, entro donde quiero ir, me guía cómo llegar allá, donde virar, cual calle escoger, hasta llegar al destino. El propósito de este mensaje es para que el oyente (UD) pueda

•    evaluar la travesía de su vida,

•    y determinar dónde está en su relación con el Señor,

•    poder decidir si quiere quedar allí o progresar, crecer,

•    y saber qué hacer si quiere crecer,

•    aclarar cuál es la meta,

•    teniendo en cuenta las diferentes obstáculos y/o inconvenientes que hay. Es mejor empezar sabiendo el destino, la meta: PARÁBOLA DE LAS SEMILLAS El ejemplo de las semillas

1 Otro día, Jesús estaba enseñando en la orilla del Lago de Galilea.

Como se reunió tanta gente para escucharlo, Jesús tuvo que subirse a una barca y sentarse para hablar desde allí. La gente se quedó de pie en la playa.

2 Jesús les enseñó muchas cosas por medio de ejemplos y comparaciones. Les puso esta comparación:

3 «Escuchen bien esto: Un agricultor salió a sembrar trigo.

4 Mientras sembraba, algunas semillas cayeron en el camino. Poco después vinieron unos pájaros y se las comieron.

5 «Otras semillas cayeron en un terreno con muchas piedras y poca tierra. Como la tierra era poco profunda, pronto brotaron plantas de trigo.

6 Pero como las plantas no tenían buenas raíces, no duraron mucho tiempo, pues al salir el sol se quemaron.

7 «Otras semillas cayeron entre espinos. Cuando los espinos crecieron, ahogaron el trigo y no lo dejaron crecer. Por eso, las semillas no produjeron nada.

8 «En cambio, otras semillas cayeron en buena tierra y dieron espigas que crecieron muy bien y produjeron una excelente cosecha. Algunas espigas produjeron treinta semillas, otras sesenta, y otras cien».

9 Luego Jesús dijo: «¡Si en verdad tienen oídos, presten mucha atención!» ¿Por qué Jesús enseña con ejemplos? ¿Por qué Jesús enseña con ejemplos?

10 Después, cuando ya se había ido casi toda la gente, los que se quedaron con Jesús y los doce discípulos le preguntaron qué significaba el ejemplo del agricultor.

11 Jesús les respondió: «A ustedes les he explicado los secretos del reino de Dios, pero no a los demás. A ellos les enseño por medio de ejemplos.

12 Así, aunque miren, no verán, y aunque oigan, no entenderán. Por eso no se vuelven a Dios ni reciben el perdón de sus pecados». Jesús explica el ejemplo de las semillas

13 Jesús les dijo: «Si no entienden el ejemplo de las semillas, ¿cómo entenderán los otros ejemplos y comparaciones?

14 «El agricultor representa al que anuncia las buenas noticias.

15 Las semillas que cayeron en el camino representan a los que escuchan las buenas noticias; pero cuando viene Satanás, hace que olviden todo lo que oyeron.

16 «Las semillas que cayeron entre piedras representan a quienes oyen el mensaje del reino de Dios y rápidamente lo aceptan con gran alegría.

17 Pero como no entienden muy bien el mensaje, la alegría les dura muy poco. Tan pronto tienen problemas, o son maltratados por ser obedientes a Dios, se olvidan del mensaje.

18 «Hay otros que son como las semillas que cayeron entre los espinos. Oyen el mensaje,

19 pero no dejan que el mensaje cambie su vida. Sólo piensan en las cosas que necesitan, en cómo ganar dinero, y en cómo disfrutar de esta vida.

20 «Finalmente, las semillas que cayeron en buena tierra representan a los que escuchan el mensaje y lo aceptan. Esas personas cambian su vida y hacen lo bueno. Son como las semillas que produjeron espigas con treinta, sesenta y hasta cien semillas». Marcos 4:1-20 Biblia en Lenguaje Sencillo (BLS)

IV. LO QUE QUIERO QUE SEPAN:

Todos los detalles de esta parábola les sonarían a la audiencia de Jesús porque estaban tomados de la vida diaria. Se mencionaron cuatro clases de terreno.

i. Había un suelo duro al borde del camino.

La semilla podría ser que cayera en esta clase de suelo por dos razones. Los campos de Palestina tenían la forma de tiras largas y estrechas. Estas tiras estaban divididas por sendilleros de tierra que permitían el paso.

El resultado era que se habían puesto duros de tanto pasar la gente por allí.  Cuando el sembrador echaba la semilla, una parte era inevitable que cayera allí; y no tenía posibilidad de crecer. Hay algunas personas en cuyos corazones no puede penetrar la verdad cristiana.

Esto es debido a la falta de interés del oyente; y esa falta de interés es debida a la incapacidad de darse cuenta de lo importante que es la decisión cristiana. El Evangelio no consigue hacer un impacto en tales personas, no porque sean hostiles sino porque son indiferentes.

Creen que es irrelevante para la vida, y que se pueden pasar sin Él perfectamente.  Eso podría ser verdad si la vida fuera siempre un camino fácil en el que no hubiera tensiones ni lágrimas; pero de hecho le viene a toda persona un tiempo cuando necesita un poder que no tiene. La tragedia es que muchos se dan cuenta de esto demasiado tarde.

ii. Había un terreno rocoso.

No es que estuviera lleno de piedras era más bien una capita de tierra que cubría una lancha de roca caliza. Gran parte de Galilea era así. En muchos terrenos se podía ver aflorar la roca.

La semilla que caía allí germinaba pronto; pero como el suelo era tan superficial y contenía pocos nutrientes y humedad, el calor del sol pronto secaba las plantitas que brotaban. Siempre es más fácil empezar una cosa que acabarla.

Muchas personas empiezan una vida cristiana para quedarse poco después en la cuneta. Hay dos problemas que causan este colapso. Uno es el no conseguir pensar la cosa del todo y a fondo, no llegar a darse cuenta de lo que quiere decir y lo que cuesta, antes de empezar.

Y otro, es el hecho de que hay miles de personas que se sienten atraídas por el Cristianismo, pero que nunca penetra más allá de la superficie de sus vidas. Es un hecho que el Evangelio es una cuestión de todo o nada.

Uno está a salvo solamente cuando se ha entregado totalmente a Cristo.

iii. Había un terreno que estaba lleno de espinos.

Los campesinos Palestinos eran perezosos. Cortaban lo que sobresalía de las malas plantas; a veces hasta quemaban lo de fuera, y el campo puede que pareciera limpio, pero las raíces seguían allí por debajo de la superficie y a su debido tiempo brotaban con toda su fuerza.

Y crecían con tal rapidez y virulencia que ahogaban la vida de la buena semilla. Es fácil llenar la vida con tantos intereses que no queda tiempo para Cristo. Cuanto más complicada se nos hace la vida más necesario es tener las prioridades en su sitio; porque hay muchas cosas que tratan de desplazar a Cristo del lugar supremo que le corresponde.

iv. Había un terreno bueno, limpio y profundo en el que la semilla germinaba y llevaba fruto. IV. Si hemos de beneficiarnos del mensaje cristiano, la parábola nos dice que debemos hacer tres cosas:

a. Debemos oírla y no podemos oírla si no escuchamos.

Es característico de muchos de nosotros que estamos ocupados hablando, que no tenemos tiempo para oír; Tan ocupados exponiendo nuestras propias opiniones que no tenemos tiempo para prestar atención a las opiniones de Cristo; tan ajetreados que no tenemos tiempo para la calma esencial.

b. Hemos de recibirla.

Cuando oímos el mensaje cristiano debemos darle entrada a nuestra vida. La mente humana es una maquina extraña y peligros. Estamos hechos de tal manera, en la sabia providencia de la creación, que siempre que un cuerpo extraño amenaza con meterse en un ojo, se nos cierra automáticamente.

Esa es una acción instintiva, refleja. Siempre que la mente oye algo que no quiere oír, automáticamente cierra la puerta. Hay veces que la verdad puede hacer daño; pero otras hay que aceptar una medicina que no nos gusta o un tratamiento desagradable para conservar la salud.

El cerrar la mente a la verdad que no queremos oír puede que sea escoger un camino que conduce al fracaso y a la tragedia.

c. Tenemos que ponerla en acción.

El producto de la parábola era del treinta, sesenta o ciento por uno, lo cual era verdaderamente provechoso; pero el suelo volcánico de Galilea era famoso por sus cosechas.

La verdad cristiana siempre debe manifestarse en acción. En último análisis, el cristiano recibe el desafío, no a especular sino a actuar. En las próximas semanas, hablaremos de cómo recordar la palabra de Dios sembrado en nuestras vidas y como dejarla cambiar nuestra vida.

Todo esto es el significado de la parábola cuando nos sentamos a estudiarla tranquilamente. Pero es totalmente imposible el que todo eso surja instantáneamente en la mente humana cuando se oye por primera vez.

Entonces, ¿Cuál sería la única cosa que le sugeriría a la multitud que la oía por primera vez junto al mar de Galilea?  Sin duda esta:  Que, aunque parte de la semilla nunca crezca, el hecho es que al final se recoge una cosecha esplendida.

Esta es la parábola que acaba con la desesperación. Puede que parezca que mucho de nuestro esfuerzo no produce resultados; puede que parezca que una gran parte de nuestra labor se pierde.

Ese sería el sentir de los discípulos cuando veían a Jesús desterrado de la sinagoga y tenido por sospechoso. En muchos lugares, su mensaje parecía haber fracasado, y estaban desanimados y deprimidos.

Pero esta parábola les decía, y nos dice a nosotros:  ¡Paciencia! Haz tu labor. Siembra la semilla. Déjale a Dios el resto. La cosecha es segura.

Ahora, la semilla es el evangelio, la palabra de Dios, que va hacer?

•    ¿Va esperar que el diablo venga y se lo quita (quien, padres, esposa-o, amigos)? •    ¿Su vida será de piedras que impida que hay raíces?

•    ¿habrá espinos, hierba que ahoga la verdad (engaño de riquezas, fama, cuidado de este mundo)?

•    ¿va dar fruto del evangelio con su vida (influencia para lo eterno, lo mejor de su vida para Dios)?

La vida en Cristo tiene que ver con obediencia a su enseñanza, palabras grandes como:—»Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser, con todas tus fuerzas y con toda tu mente» , y: «Ama a tu prójimo como a ti mismo.» Lu. 10:27 (NVI), y palabras pequeñas como: 11. Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí.

12. Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros. Mateo 5 (LBLA) Si alguien te obliga a llevarle la carga un kilómetro, llévasela dos. Mat.5:41 (NVI)

V. Aquí es donde empezamos, tal vez no lo ha entendido, Cristo le llama, para que le seguí, obedece su palabra, y dar fruto.

Si desea responder al llamado de Cristo hoy día, si desea ser un discípulo de Él,  quisiera orar contigo, la iglesia le quiere apoyar  en su formación y crecimiento;  para que seas un discípulo de El.

La Ofrenda 10 Traed todo el diezmo al alfolí, para que haya alimento en mi casa; y ponedme ahora a prueba en esto–dice el SEÑOR de los ejércitos–si no os abriré las ventanas del cielo, y derramaré para vosotros bendición hasta que sobreabunde.

11Por vosotros reprenderé al devorador, para que no os destruya los frutos del suelo; ni vuestra vid en el campo será estéril–dice el SEÑOR de los ejércitos. Malaquías 3:10-11  La Biblia de las Américas (LBLA)

Todos necesitamos que Dos reprenda al devorador.  Trayendo nuestros diezmos al Señor produce esa consecuencia por Dios lo reprende. Hoy es el primer Domingo, cuando también recordamos nuestro promesa de fe para missiones; sea socio en la transformación del mundo, llevando luz a la oscuridad, sembrar la preciosa semilla del evangelio en otros países.

La Bendición 12 ¡Dios mío, tú bendices al pueblo que te reconoce como Dios! ¡Tú bendices a la nación que te acepta como dueño!. Salmos 33:12 Biblia en Lenguaje Sencillo (BLS)

15-16 Dios mío, tú bendices y das honra pueblo que te alaba, que acepta tu dirección y se alegra en tu justicia. Salmos 89:15 Biblia en Lenguaje Sencillo (BLS)

1 ¡Dios bendice a todos los que le obedecen y siguen sus enseñanzas! 2-3 Si tú eres uno de ellos, Dios te bendecirá mucho. En el seno de tu hogar comerás y disfrutarás de lo que ganes con tu trabajo. Tu esposa tendrá muchos hijos.

¡Parecerá un racimo de uvas! Nunca en tu mesa faltará comida, y tus hijos crecerán fuertes como los olivos. 4 ¡Así es como Dios bendice a todos los que le obedecen!

5 ¡Que Dios te bendiga desde su templo en el monte Sión! ¡Que veas prosperar a Jerusalén todos los días de tu vida! 6 ¡Que Dios te deje ver crecer a tus hijos y a tus nietos! ¡Que haya paz en Israel! Salmos 128 Biblia en Lenguaje Sencillo (BLS)

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