“Debería reportarse la manera en la que cualquier persona es acusada de blasfemia sin pruebas”


Después de ocho años en el corredor de la muerte en Pakistán, acusada de blasfemar contra Mahoma, Asia Bibi salió de su país en mayo de este año y ahora se encuentra en Canadá, en una ubicación cuyos detalles son secretos por razones de seguridad. En respuesta a las preguntas del medio británico Sunday Telegraph, lo que constituye las primeras declaraciones públicas de Bibi desde su partida del país asiático, Bibi ha hablado sobre su caso personal y ha reivindicado la necesidad de denunciar la ley contra las supuestas blasfemias que la condenó a muerte. 

“Toda mi vida he sufrido, mis hijas han sufrido, y esto ha tenido un gran impacto en mí”, ha señalado. “Cuando mis hijas me visitaban en la cárcel, nunca lloraba delante de ellas, pero cuando se iban solía llorar sola, llena de pena y dolor. Pensaba en ellas todo el tiempo, y cómo estarían viviendo”. 

Bibi confiesa que, además de dolor, en la cárcel también se encontró desanimada en numerosas ocasiones. “A veces estaba tan decepcionada que y falta de coraje que solía preguntarme si saldría de allí, o no, si me quedaría toda la vida y qué pasaría después”, ha explicado. 

 

CONTRA LA LEY DE BLASFEMIA

La cristiana pakistaní también ha aprovechado la ruptura de su silencio para denunciar la ley de blasfemia de su país. “Pido a todo el mundo que ponga atención en esta cuestión. Se debería reportar la manera en la que cualquier persona es acusada de blasfemia sin una investigación rigurosa. Esta ley debe revisarse y tendría que haber mecanismos de investigación adecuados a la aplicación de esta ley. Nadie debería ser considerado culpable por esta ley sin pruebas”, ha remarcado Bibi. 

Según el Departamento de Estado de los Estados Unidos, en las cárceles de Pakistán hay otras 77 personas, la mayoría musulmanas, a causa de la ley de blasfemia. En repetidas ocasiones se han identificado falsas acusaciones por parte de abogados y grupos de derecho. Aunque se puede condenar a alguien a la muerte a través de esta legislación, todavía no se ha ejecutado ninguna pena por blasfemia en Pakistán. Sin embargo, los juicios se han convertido en procesos largos y poco fiables, con interferencias exteriores. 

 

PRÓXIMO TRASLADO A EUROPA

Aunque en un principio sonaron países como Francia o Bélgica para acoger a Bibi, finalmente se optó por la reunificación de la familia en Canadá, puesto que sus hijas se encontraban en el país norteamericano con el estatus de refugiadas. Según publica Sunday Telegraph, ahora la familia espera poder trasladarse a Europa, a un país que no re revelará por motivos de seguridad. 

 



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