Una cadena de comida rápida deja de donar a entidades cristianas por un boicot LGTBI


La compañía de comida rápida estadounidense Chick-fil-A ha anunciado que dejará de hacer donativos a organizaciones cristianas a las que ha apoyado durante muchos años, como el Ejército de Salvación o la Comunidad de Atletas Cristianos (FCA, por sus siglas en inglés). 

Según ha anunciado el presidente de la franquicia especializada en pollo rebozado, Tim Tassopoulos, la decisión se produce después de que la marca haya sido boicoteada por grupos LGTBI de Estados Unidos. Unas críticas a las que se habían unido nuevas controversias que, en los últimos meses, eclipsaron la apertura de los primeros restaurantes de la cadena en Inglaterra y Escocia. 

Hasta ahora, parte de la responsabilidad social corporativa de la empresa se canalizaba a través de donaciones a diferentes entidades cristianas que apoyan una visión tradicional y bíblica de la sexualidad y del matrimonio, y que había despertado las críticas de activistas homosexuales. 

 

“A MEDIDA QUE  ENTRAMOS EN NUEVOS MERCADOS, DEBEMOS SER CLAROS SOBRE QUIÉNES SOMOS”

“No hay duda de que sabemos que, a medida que entramos en nuevos mercados, debemos ser claros sobre quiénes somos”, ha señalado Tassopoulos al sitio web de noticias Bisnow. “Hay muchos artículos y noticias sobre Chick-fil-A, y pensamos que necesitábamos ser claros acerca de nuestro mensaje”. Según el sitio, la cadena de comida rápida con sede en Atlanta, ahora solo se centrará en tres iniciativas con una organización benéfica que la acompañe: la educación, las personas sin hogar y el hambre.

Según Christianity Today, Chick-fil-A ya había dejado de dar a algunos grupos que se oponen al matrimonio entre personas del mismo sexo en la esfera política, como el Family Research Council, pero había mantenido su colaboración con organizaciones que combinan este planteamiento con un enfoque de desarrollo de acción social, como FCA y el Ejército de Salvación, a las cuales, donó 1,65 millones de dólares y 115.000 dólares respectivamente a lo largo de 2018.

 

REACCIONES

Desde el Ejército de Salvación se han mostrado “entristecidos al saber que un socio corporativo ha sentido la necesidad de desviar fondos a otras organizaciones que trabajen contra el hambre, y a favor de la educación y de las personas sin hogar”. “Áreas en las que el Ejército de Salvación ya está totalmente comprometido como el mayor proveedor de servicios sociales en el mundo”, han remarcado. 

Desde la entidad han añadido que sirven “a más de 23 millones de personas al año, incluidas las de la comunidad LGTBI”. “De hecho, creemos que somos el mayor proveedor de alivio de la pobreza para la población LGTBI. Cuando la información errónea se perpetúa sin hechos, nuestra capacidad de servir a los necesitados, independientemente de su orientación sexual, identidad de género, religión o cualquier otro factor, está en riesgo”, han señalado.

 

El fundador de la compañía, Truett Cathy, era una cristiano bautista comprometido, tal como señala la declaración de la misión de la franquicia. / Twitter @ChickfilA

CHICK-FIL-A Y SUS ORÍGENES BAUTISTAS

Chick-fil-A fue fundada en 1946 por Truett Cathy, un cristiano bautista comprometido. Opera más de 2.300 restaurantes solo en Estados Unidos. Se ha convertido en la tercera compañía de comida rápida más grande del país, después de McDonald’s y Starbucks.

La declaración de la misión de la cadena, establecida por el mismo Cathy, es “glorificar a Dios siendo un administrador fiel de todo lo que se nos ha confiado”. “Tener una influencia positiva con todos los que entran en contacto con Chick-fil-A”, añade el manifiesto.

En declaraciones a Bisnow, Tassopoulos, el actual presidente de la compañía, ha asegurado que estarían abiertos a asociarse con organizaciones cristianas en el futuro, siempre que no tengan “posturas contra el colectivo LGTBI”.

 



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