“La gente en India teme morir de inanición antes que por la emergencia médica”


La crisis de la Covid-19 también ha afectado a India, el segundo país más poblado del mundo con más de 1.300 millones de personas. La gigantesca nación, con más del doble de personas que toda la Unión Europea, se enfrenta a una ‘doble crisis’ después de que se haya anunciado su cierre como medida de prevención.

Siete de cada diez personas han visto reducir repentinamente sus ingresos diarios y las migraciones masivas a las zonas rurales solo ayudarán a propagar el virus. El sistema de atención médica no está siendo capaz de absorber la cantidad total de personas infectadas, y se espera que los miembros de la casta más baja sufran las mayores consecuencias. Un pastor con larga experiencia liderando una red de iglesias pentecostales en el país analiza los desafíos tanto para la sociedad en general como para las comunidades de las iglesias cristianas en esta entrevista.

 

Pregunta: ¿Como está afectando la orden del cierre del país a la rutina de la población?

Respuesta: El gobierno ordenó el cierre de los 1.300 millones de ciudadanos de la India para luchar contra la propagación del coronavirus, instando a las personas a distanciarse socialmente y trabajar desde casa. A día de hoy [17 de abril], tenemos 12.380 casos confirmados de coronavirus y 414 muertos. Lo que nos preocupa es que la cantidad de infecciones podría ser una subestimación sustancial porque la tasa de test realizados en el país se encuentra entre las más bajas del mundo.

 

P: ¿Hay grupos especiales de personas que se espera que sufran más? ¿De qué manera esta crisis tiene un impacto diferente en India en comparación con los países occidentales?

R: El impacto del cierre es muy diferente al de los países occidentales. Hay una doble crisis en el país: se esperan más muertes por inanición que por Covid-19. En primer lugar, la falta de preparación médica para la crisis es evidente a medida que se desarrollan los días. La inadecuada instalación de infraestructura médica y la falta de personal médico para hacer frente a la catástrofe del contagio están creando pánico. La capacidad de realizar test de prueba en India es baja, ya que los casos de Covid-19 continúan aumentando. El país también enfrenta una escasez de equipos necesarios para apoyar al personal médico. India tiene 0,7 camas de hospital por cada 100.000 personas. Los respiradores son escasos.

En segundo lugar, las personas más afectadas en la India son el sector informal, que incluye taxistas y conductores de automóviles, vendedores ambulantes, trabajadores de fábricas, trabajadores migrantes y las comunidades rurales. Del 65 al 70% de la economía de la India no está organizada. Más que la emergencia médica, las personas temen la muerte por inanición.

“La gente en India teme morir de inanición antes que por la emergencia médica”

Aglomeraciones de migrantes tratando de salir de las ciudades este mes de marzo. / EF

En segundo lugar, las personas más afectadas en India son el sector informal, que incluye taxistas y conductores de automóviles, vendedores ambulantes, trabajadores de fábricas, trabajadores extranjeros y las comunidades rurales. Entre el 65 y el 70% de la economía india no está organizada formalmente. Más que la emergencia médica, las personas temen la muerte por inanición.

Lo que es preocupante es la gran migración que comenzó en todo el país a pesar del bloqueo. El apresurado anuncio por parte del gobierno de cerrar el país dejó a estos cientos de millones de trabajadores menos de cuatro horas para prepararse. Esto ha desencadenado un éxodo masivo de trabajadores migrantes y trabajadores asalariados desde las ciudades hasta las aldeas rurales. Muchos enfrentan hambre ya que se han interrumpido gran parte de los salarios. Estos trabajadores migrantes caminan cientos de kilómetros o se apiñan en un camión en su desesperación por llegar a sus aldeas de origen.

Con el cierre y el toque de queda, ha aumentado también la brutalidad policial en las calles, golpeando, humillando e incluso presuntamente asesinando a personas que salen para obtener lo esencial. El distanciamiento social es casi imposible en los barrios marginales de Mumbai, Delhi y Calcuta. Muchas personas se apiñan en habitaciones individuales. A los trabajadores migrantes que regresaron de las ciudades se les pidió que no vinieran a su aldea. Hay informes de acoso a personas del noreste de India, en Chennai, Pune y Hyderabad, debido a su origen étnico.

 

P: ¿Cómo se ha visto afectada la vida de las iglesias cristianas?

R: Tanto pastores como el resto de la membresía están dándose cuenta de una nueva forma de tratar con la espiritualidad. Para los pastores, es más un desafío. La mayoría de las iglesias indias, excepto las iglesias tecnológicamente más avanzadas en las ciudades metropolitanas, no están acostumbradas a la conectividad online. La iglesia ahora está adorando cada vez más online. Como resultado, hay una urgencia por subir videos que carecen de contenido y calidad.

Las plataformas digitales están ayudando a las personas a conectarse en comunión. Además de la adoración online, grupos de oración, etc., la iglesia está tratando de ser creativa en cómo pasar tiempo juntos. Las reuniones de oración y los grupos de hogar es lo que hace que las iglesias crezcan en India, especialmente en las regiones rurales. Esto se está viendo afectado, porque aunque los pastores intentan llamar a las personas por teléfono, se pierden las oraciones de «contacto» y de «curación» habituales durante los servicios regulares.

Las finanzas de las iglesias también se verán afectadas, especialmente a medida que aumenta el desempleo. Los pastores en las comunidades rurales serán los más afectados.

“La gente en India teme morir de inanición antes que por la emergencia médica”

Encuentro de una comunicad cristiana en India./EF

P: ¿Cómo sirven los cristianos a otras personas y qué diferencia marcan mientras la epidemia sigue propagándose?

R: Los cristianos evangélicos, así como los católicos, han comenzado a responder a la crisis. La iglesia y su red de organizaciones de educación, atención médica y otras entidades sin ánimo de lucro, están ayudando silenciosamente a los pobres, marginados y más afectados proporcionando alimentos, asistencia médica y refugio. La Coalición Cristiana para la Salud en India (CHAI, por sus siglas en inglés, que incluye a la Asociación Médica Cristiana de India y los Hospitales Emmanuel) ha expresado su disposición y ha ofrecido sus recursos para colaborar con el gobierno de India para combatir la pandemia. 

La CHAI ha puesto a disposición del gobierno todas las instalaciones de hospitales cristianos en toda India para casos diagnosticados de coronavirus. En total tiene más de 1,000 hospitales y más de 60,000 camas en todo el país. Hay miles de médicos, enfermeras y paramédicos cristianos que ya están en primera línea. Los hospitales administrados por las iglesias están adaptando una parte de sus instalaciones para convertirlas en pabellones de cuarentena. Además, las instituciones educativas brindan apoyo de diversas maneras. Los refugios ofrecen comida y un lugar para que los pobres se queden.

 

P: En términos de libertad religiosa, ¿puede el cierre amenazar la libertad religiosa y otros derechos humanos?

R: Ha habido casos en los que la policía ha arrestado a pastores que se han saltado el cierre. Pero lo que más temo tiene que ver con los beneficios, los paquetes financieros y las ayudas que el gobierno ha prometido a los pobres, que no llegarán a los miembros más vulnerables de nuestras comunidades. Este ha sido un desafío continuo para la mayoría de los creyentes que provienen de castas y comunidades tribales predeterminadas. Las agencias gubernamentales locales discriminan a aquellos que recientemente han encontrado fe en Jesucristo.

Publicado en: PROTESTANTE DIGITALInternacional
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¿Por qué es inmoral probar una vacuna en África?


Que la epidemia del coronavirus iba a desencadenar una carrera entre potencias para encontrar la primera vacuna, era un hecho previsible. China, con la colaboración entre la empresa CanSino y la Academia de Ciencias Médicas Militares de Pequín; Estados Unidos, a través de varios proyectos, como el de la compañía Moderna junto a los Institutos Nacionales de Salud, o el de la corporación Inovio; la Universidad de Oxford, la biotecnológica canadiense Symvio o la alemana CureVac. En total, según la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, hay más de 60 proyectos de vacuna en desarrollo a lo largo del mundo. 

Pero más allá de lo cuestionable que puede resultar aplicar lógicas de competencia comercial a un producto diseñado en el marco de una epidemia como la actual, también se ha desatado polémica alrededor de las pruebas necesarias en humanos para testar esas vacunas. Concretamente en Francia y después de que dos médicos galos hayan sugerido en un programa de televisión ‘externalizar’ a África los ensayos.

En el transcurso de un directo en la cadena francesa LCI, el jefe de los servicios de medicina intensiva y rehabilitación del hospital Cochin de París, Jean-Paul Mira, preguntaba lo siguiente: “¿Acaso no deberíamos realizar este estudio en África, donde no hay mascarillas, ni tratamiento, ni reanimación? Un poco como se hace en otros lugares para algunos estudios sobre el sida. En las prostitutas intentamos cosas porque sabemos que están expuestas y que no se protegen a sí mismas”. Unas declaraciones a las que el director del Instituto Francés de Investigación Médica, Camille Locht, respondía: “Tiene usted razón […] estamos pensando de forma paralela, en un estudio en África con el mismo enfoque, lo cual no quita que no podamos pensar también en un estudio en Europa y en Australia”.

Las afirmaciones han desatado una serie de contundentes críticas entre autoridades de instituciones internacionales, como el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, que ha calificado de “declaraciones racistas” las palabras de los sanitarios galos y ha señalado que “se oponen al espíritu de solidaridad”. “África no puede ser y no será un terreno de pruebas para ninguna vacuna. Es vergonzoso escuchar a científicos haciendo este tipo de declaraciones en el siglo XXI”, ha remarcado.

Le Gall: «El evangelio lleva en su ADN la protección de los más débiles».

También han levantado la voz diferentes personalidades públicas del ámbito deportivo. Es el caso del exfutbolista marfileño Didier Drogba, que ha dicho que “es totalmente inconcebible que sigamos advirtiendo esto” y ha denunciado “estas degradantes, falsas y profundamente racistas palabras”. O también el exfutbolista camerunés Samuel Eto’o, que ha increpado a los médicos diciendo que “África no es vuestro terreno de juego”. El jugador de los Philadelphia 76ers, Joel Embiid, ha asegurado que “estos es ridículo e inaceptable” y que “África no es un laboratorio de pruebas”. 

Desde Francia, el Consejo Superior del Audiovisual ha publicado un comunicado en el que advierten “fuertemente a la cadena LCI contra la repetición de tales hechos”. “La opinión pública francesa en general se ha sorprendido al imaginar que los especialistas han considerado el uso de poblaciones africanas para llevar a cabo ensayos de vacunas contra la Covid-19”, explica desde Francia a Protestante Digital el director del servicio pastoral a los parlamentarios y portavoz del Consejo Nacional de Evangélicos de Francia (CNEF, por sus siglas en francés), Thierry Le Gall.

Casos como el farmacéutica estadounidense Pfizer en 1996, cuando suministró un medicamento contra la meningitis a 200 niños en Nigeria, de los cuales murieron once y la compañía evitó el juicio pagando 75 millones de dólares, o de la Family Health Institution en 2005, que probó un producto para prevenir la transmisión del VIH con un grupo de mujeres dedicadas a la prostitución en Camerún y les retiró el tratamiento después de acabar con los ensayos, son dos ejemplos de la larga lista de abusos cometidos por el sector farmacéutico de las grandes potencias occidentales en el continente africano. 

 “Esta propuesta parece implicar que habría categorías de la población mundial que podrían estar expuestas a grandes riesgos para la salud en beneficio de otra parte de la población. Esta actitud se asemeja a una forma de utilitarismo inaceptable para la humanidad”, remarca Le Gall, quien también apunta que los doctores franceses ya han pedido disculpas.

El debate, a pesar de no ser nuevo, requiere quizá otros enfoques aparte de la ética médica o la deuda histórica del colonialismo. En este sentido, los evangélicos franceses apuntan a una dimensión moral cristiana que denuncia el error de planteamientos como el de los médicos galos. “El Evangelio lleva en su ADN la protección de los más débiles y los más pobres. Cristo lo demostró dando su vida por toda la humanidad, sin distinción de razas o personas. Desde un punto de vista cristiano, esta propuesta no es compatible con los criterios de dignidad humana del Nuevo Testamento”, dice Le Gall.

El representante del CNEF remarca lo necesario que es recordar y señalar esta concepción moral en momentos como estos. “Los cristianos evangélicos deben estar más presentes y más audibles que nunca en la sociedad, portando pacíficamente y con compasión una palabra de consuelo, esperanza y justicia. Debemos unirnos a los actos concretos de amor que la sociedad necesita. Esto no es una opción para un verdadero seguido de Jesús”, apunta.

El virus sigue expandiéndose en el continente africano, una de las regiones del planeta con menos recursos sanitarios. Aunque en la realidad de algunos países, como la República Centroafricana, siguen siendo más urgentes otras epidemias activas, como la del sarampión. De hecho, este martes la OMS ha prorrogado la emergencia sanitaria en República Democrática del Congo por el ébola, después de registrar nuevos casos. 



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